Entrar Registrar

Entrar en tu cuenta

Usuario *
Contraseña *
Recuérdame

Crear una cuenta

Los marcados con asterisco (*) son campos obligatorios.
Nombre *
Código InformaciónIntroduciremos el código que viene dentro del producto Memobook EJ:"MMM123456"
Código Memobook
Usuario *
Contraseña *
Verificar contraseña *
Email *
Verificar email *
Banner derecha Memobook
Memobook Subscripción Memobook
Escrito por  2018-12-17

Y que hacemos cuando llegan fechas señaladas o fiestas con nuestro enfermo de Alzheimer

Muchas veces olvidamos que por ausente que parezca una persona enferma de Alzheimer, siente y necesita que le demostremos afecto, cariño y atención.
 
Durante todo el año convivimos con fiestas y celebraciones familiares, bautizos, bodas, comuniones,… Estas ocasiones de reunión pueden plantear dudas e indecisiones cuando en la familia hay un enfermo de Alzheimer. ¿Es mejor que asista? ¿Estará bien o no? Son preguntas que quién cuida de un enfermo de Alzheimer se ha hecho, en un momento u otro.
 
Nosotros creemos que a pesar de la enfermedad que padecen y sus duras consecuencias, debemos de verlas como personas que siguen con nosotros, receptivos y necesitados de calor y consuelo. Y que toda ocasión festiva, celebración familiar, es un buen momento para ofrecerles ese cariño. Siempre con algún matiz, hay algunas consideraciones a tener en cuenta, que pueden ayudar en una situación de este tipo.
 
En el caso de que sea el cuidador o la persona más cercana al enfermo la encargada de organizar el acto, se contará con una mayor libertad a la hora de escoger el lugar y la hora. Pero en el caso de no serlo se puede hablar con la encargada para que tenga en cuenta determinados aspectos que beneficien a que salga todo bien.
 
Otro de los puntos claves a la hora de que salga todo bien, es hacerle que participe de la organización y se sienta escuchado y tenido en cuenta. Contar con la persona enferma para la elección de la ropa que llevará, pedir su opinión sobre, incluso pedirle que nos ayude con algunas tareas sencillas, le harán sentirse más tranquilo y reafirmarán su autoestima.
 
También es conveniente ir contándole los pasos que damos: qué se celebra, quién estará, dónde iremos… incluso revisar el álbum de fotos, todo ello le ayudará sentirse parte de la fiesta.
 
Cuando la persona se canse o agobie tendremos previsto un lugar tranquilo en el que pueda descansar y habremos preparado a la familia para que, llegado el caso, entiendan con normalidad su marcha.
 
No vamos a negar las dificultades ni las complicaciones, que se pueden generar, pero creemos que, tanto para el enfermo como para la familia, no darle la espalda a la realidad, afrontando lo que ocurre con comprensión, puede ser muy positivo y darle un valor mayor a una celebración. Y para el cuidador debe suponer un respiro y un momento de relajación y alegría.

social

share on facebook share on linkedin share on pinterest share on youtube share on twitter share on tumblr
Inicia sesión para enviar comentarios
memobook
Si estas interesado en adquirir tu Memobook + Subscripción (3 meses),
¡aquí puedes!
memobook
Si estas interesado en adquirir tu Subscripción Memobook,
¡aquí puedes!

Este sitio usa cookies y tecnologías similares.para brindarle un mejor servicio.
Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso. Saber más.Acepto